Llegamos a casa y nos encontarmos a nuestro adolescente que pasa del 1,70 “tirado” en el sillon del salón.

Entonces nuestra idea de lo que deberia estar haciendo empieza a trabajar demasiado rápido, empezamos a calentarnos: No está haciendo nada de provecho, no está estudiando, porque no lee un buen libro?, etc…

Los adolescents se parecen mucho a los bebés…, a los bebés les perdonamos y comprendemos porque son pequeños: lloran porque no saben hablar y tiene habre o sueño. A nuestros adolescentes, que están pasando por un cambio tan importante como el que hace un bebé queremos que esté como nosotros o mejor porque es más joven.

Un adolescente a veces está mal y ni él sabe porque?!

https://www.youtube.com/watch?v=aoNsGP9_1UE