Hace tiempo conocí una carta preciosa: la que un padre escribió a su hijo cuando este se marchaba a estudiar a la universidad, lejos de casa. El hijo la fotocopió y la compartió con sus compañeros, y tuvo tanto éxito que terminó publicada en forma de libro. Cada vez que acompaño a una familia en este momento —el de soltar a un hijo para que empiece su vida universitaria— pienso en esa carta, porque lo académico es solo una parte de lo que realmente importa.

Estos son los consejos que más me gusta compartir, adaptados de aquella carta y de mis propios años acompañando a jóvenes en esta transición:

  • Elige bien a quién dejas entrar en tu vida; esa decisión pesa más que cualquier nota.
  • Observa un amanecer de vez en cuando. La universidad también es tiempo para ti.
  • Saluda con firmeza y mira a la gente a los ojos.
  • Desconfía de quien alardea demasiado: nadie presume de lo que realmente le sobra.
  • Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
  • Aléjate de las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.
  • Nunca hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.
  • Se consigue más de las personas por estímulo que por reproche. Aplícatelo también a ti mismo.
  • Muestra respeto extra por quienes hacen el trabajo más duro.
  • Haz lo que creas correcto, sin importar lo que opinen los demás.
  • Aprende a mirar el mundo desde el lugar del otro, no solo desde el tuyo.
  • No pierdas el sentido del humor, ni la capacidad de reírte de tus propios despistes.
  • Confía en la gente, pero cierra la puerta de tu habitación con llave.
  • Nunca confundas riqueza con éxito.
  • Escucha el doble de lo que hablas.
  • Cuando necesites un consejo importante, pídelo a un profesional, no solo a un amigo.
  • Recuerda que la felicidad no es una meta, es un camino: disfrútalo mientras lo recorres.

Cuando hablo con padres que están a punto de despedir a un hijo en este momento, siempre les digo lo mismo: la universidad les va a enseñar contenidos. Lo que tú le has enseñado en casa es lo que le va a sostener cuando esos contenidos no sean suficientes.