¿A alguno de nosotros nos cae el dinero del cielo cada mes solo poniendo la mano? Sin embargo, seguimos planteando si es buena idea dar una asignación fija —la famosa semanada— a nuestros hijos.

Después de 35 años de experiencia pedagógica y haber acompañado a más de 7.000 estudiantes y padres, puedo asegurar que dar dinero regularmente, ganado sin esfuerzo, no es la panacea para enseña a gestionarlo ni a valorarlo. Al contrario: “el dinero que no se gana con esfuerzo, no se valora”.

Este fin de semana escuché en una TV que algunos profesionales recomiendan dar semanada… Pero, ¿en base a qué evidencia? ¿Hay estudios que respalden realmente esta práctica o simplemente es una suposición que se repite?

Por qué NO deberíamos dar semanada sin más:

  1. Falta de control: ¿De verdad queremos que durante épocas de exámenes acumulen dinero que luego gastarán sin supervisión? ¿En qué lo gastan? ¿Con quién?

  2. Ausencia de mérito: Si haga lo que haga siempre tiene dinero en el bolsillo, ¿cómo aprenderá el valor del esfuerzo?

  3. Educación en valores: ¿Cuándo damos más valor a algo, cuando nos cuesta conseguirlo o cuando lo obtenemos sin esfuerzo?

Qué consigues no dando semanada:

Asociar el dinero al esfuerzo: Desde pequeños, pueden ganarse una pequeña cantidad por tareas adecuadas a su edad. Conforme crecen, pueden asumir más responsabilidad (dar clases, cuidar niños, etc.). Esto les ayuda a comprender que el dinero es el resultado de un intercambio: tú das algo, y recibes algo a cambio.

Conversaciones abiertas: Hablad sobre el coste de las cosas, si vale la pena gastarlo, cómo ahorrar, cómo generar más ingresos… Esto también es educación financiera.

Un control útil en la adolescencia: Si necesitan más dinero del que ganan dando clases o lo que sea, te pedirán y ese dinero es el que te irá bien para controlar: cuánto gasta, dónde, con quién y cuándo lo gastan.

Dar semanada no garantiza adultos financieramente responsables. Pero educar en finanzas sí es una herramienta poderosa para prepararlos para el mundo real.

Enseñarles que el dinero no es un regalo, sino el resultado del esfuerzo es una forma de sacarles de la burbuja casa-colegio-redes y ponerles un pie en la vida adulta. Porque el dinero se gana, y lo que haces tiene un valor.

No les des el pez… enséñales a pescar.

Os comparto además una entrevista muy reveladora sobre cómo los jóvenes quieren saber, aprender y participar. Están más preparados de lo que creemos… Somos los adultos quienes a veces los mantenemos adormecidos.